Acerca del Taller coordinado por miembros del Forum Infancias Río Cuarto en el Encuentro Nacional de Forum Infancias Red Federal (Rosario 2022)

El cuidado integral de niñas y niños como política pública y como práctica subjetivante. Una propuesta hacia la profesionalización de las tareas de cuidado.

Introducción

La infancia es un momento en la vida en la que se vivencian experiencias fundantes de la subjetividad. En ese transitar se necesita de adultas/os sensibles y empáticas/os que puedan ejercer las funciones de crianza desde una asimetría que garantice las tareas de cuidado. En este sentido, es importante reconocer que el cuidado en general, y específicamente en la niñez, es una responsabilidad social que no sólo pertenece al ámbito familiar. Es imprescindible un tejido social para que las niñeces puedan crecer y desarrollarse en entornos saludables, garantizando el ejercicio de los derechos de niños y niñas y de las/os adultos/as que se ocupan de su cuidado.

Desde el año 2018 el Forum Infancias Río Cuarto, en vinculación con la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) y organizaciones e instituciones insertas en territorios vulnerados de esa misma ciudad, viene generando dispositivos de cuidado con un eje central: la necesidad de dar respuesta a la preocupación de mamás que demandan obtener herramientas para el acompañamiento y crecimiento de sus hijos/as. Al mismo tiempo, en función de inquietudes relevadas por dichas organizaciones e instituciones, se observa la necesidad de ofrecer una propuesta de formación que brinde herramientas y mejores condiciones de empleabilidad a personas que trabajan en torno a tareas de cuidado infantil.

En el marco del paradigma de protección integral de los derechos de niños/as y adolescentes, durante los años 2018, 2019 y 2021, se implementaron talleres en diversos barrios de la ciudad: “Aprendiendo a cuidar”,  “Cuidadores de niños y niñas. Herramientas para una crianza saludable” y “Prácticas de crianza”. Las experiencias en esos espacios oficiaron de antecedente para la propuesta de formación aprobada por la Secretaría de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación de la Nación, que se presenta a continuación.

Equipo de trabajo femenino

Trayecto universitario para el cuidado integral de niños y niñas

En el año 2021 en el marco del Programa Universitario de Escuelas de Educación Profesional, a través de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de Río Cuarto, se aprueba el primer Trayecto Universitario para el cuidado integral de niños y niñas, con un diseño curricular multidimensional e interdisciplinario, destinado a quienes tuvieran experiencias de cuidado como también a quienes desearan formarse en ese campo de conocimiento con pretensiones laborales. 

El trayecto tiene por propósito, por una parte, profesionalizar las tareas de cuidado y, por otra, abordarlo como una dimensión del bienestar a lo largo de la vida. La propuesta institucional tiene como desafío dotar de contenido y sentido un espacio de formación desde la visibilización de una tarea y acto humano fundante, el cuidado, históricamente relegado de manera inequitativa al género femenino.

Pensar la organización social del cuidado implica visibilizar la perspectiva con la que se valora y asigna presupuesto para la formación de ciertos oficios y no otros, y por ende desde qué perspectiva se insertan las políticas públicas en las demandas sociales. Abordar el cuidado desde el diseño de políticas significa politizar el cuidado, es decir, no naturalizarlo como femenino, sino promoviendo nuevas formas de organización social del cuidado en un marco de equidad de género (Ceminari y Stolkiner, 2018).

Adulta cuidando nena

El cuidado como práctica subjetivante

El cuidado es una condición indispensable para la vida, es un derecho humano y una necesidad multidimensional a lo largo del devenir vital, aunque en distintos momentos podrá ser en diferentes grados, dimensiones y formas (Fernández y Stolkiner, 2013). 

El ser humano, por su estado de prematuración y desvalimiento, necesita del auxilio del/a otro/a para la subsistencia. El proceso de constitución subjetiva se produce a partir de las funciones de amparo y sostén y de pautación con la transmisión y recreación del legado cultural y las normas que regulan la vida con otros/as. A lo largo del curso vital el encuentro con otros/as puede ofrecer nuevas oportunidades de subjetivación. Las prácticas subjetivantes promueven ese tipo de encuentros favoreciendo el despliegue del potencial imaginativo y simbólico de las personas.

El Trayecto Universitario para el cuidado integral de niñas y niños pueden pensarse como una práctica subjetivante. Por un lado, el grupo de pares ha funcionado como un espacio de sostén durante el tramo de formación, pero además se ha instituido como red de cuidado a posteriori de la capacitación. Por otro lado, la construcción de conocimientos se dio a partir del intercambio de saberes entre docentes y estudiantes, dando lugar al incremento de la capacidad simbólica que el oficio de cuidar demanda, reconociendo la importancia de cuidar a quienes cuidan. El vínculo sostenido ha permitido develar aspectos de las propias experiencias de crianza. Se ha habilitado la circulación de nuevas referencias identitarias, haciendo factible la interiorización de rasgos, atributos y matrices vinculares que han dado lugar a nuevos modos de asumir las tareas de cuidado.

En el acto de cuidar se ponen en juego conocimientos específicos, afectos conscientes e inconscientes y una posición ética. El Trayecto Universitario ha posibilitado que el/la cuidador/a reconozca al/la otro/a como sujeto, siendo fundamental la asunción de esta posición ética para que sus tareas de cuidado puedan transformarse en prácticas subjetivantes.

Organización social del cuidado

Teniendo en cuenta lo social en el entramado del desarrollo infantil se vuelve necesario pensar el concepto de organización social del cuidado. Esta noción implica reconocer, reducir y redistribuir el trabajo de cuidado, que históricamente se asignó a las familias, en particular a las mujeres. Su redistribución implica pensar el cuidado como un problema de la sociedad en su conjunto. Combinando las tareas de la familia en sus hogares con el Estado, el mercado y la comunidad, se configuran redes que incluyen a quienes cuidan y a quienes son cuidados (Ceminari y Stolkiner, 2018).

Las mismas autoras proponen que el Estado puede realizar como política pública un camino tendiente a la desfamiliarización del bienestar y el cuidado, sacándolo de la esfera privada y propiciando el desarrollo de servicios del Estado, la extensión de los servicios del mercado y redes informales comunitarias. Cuando aparecen prestaciones de cuidado por fuera del ámbito familiar se producen efectos subjetivantes porque esta redistribución de las responsabilidades de cuidado propia de la desfamiliarización conlleva un aumento de la autonomía de las familias y, en particular, de las mujeres.

En muchas ocasiones, las mujeres han desempeñado el trabajo de cuidadoras bajo el supuesto que son actividades que se realizan sin necesidad de competencias y habilidades específicas y que no involucran responsabilidades mayores, cuando, justamente tienen a su cargo el cuidado y la atención de grupos poblacionales también vulnerables como niños/as y personas mayores.

Estas características del trabajo de cuidado hacen necesario profesionalizarlo, abordarlo como trabajo calificado y jerarquizado, desde la perspectiva de género. Con un enfoque basado en derechos y centrado en el reconocimiento de ese oficio, el trayecto tiene como propósito promover los derechos humanos y el trabajo digno para los trabajadores y las trabajadoras.

Reflexiones finales

Considerando este recorrido y experiencia situada en los territorios de la ciudad, es preciso sostener que la dimensión político-pedagógica de las tareas de cuidado como prácticas subjetivantes y ciudadanizantes comprenden y demandan intervenciones de construcción política con base en la comunidad, en un sentido ascendente, desde las experiencias de cuidado comunitarias hacia las políticas públicas. Porque en definitiva, como plantea Silvia Bleichmar, es el “contrato interhumano” y la “presencia insoslayable del semejante” a partir del cual “se alimentan no solo nuestras bocas sino nuestras mentes” (2007, p.70), lo que funda subjetividad en las experiencias de cuidado. 

La construcción del lazo social desde el Fórum Infancias Río Cuarto con otras organizaciones e instituciones, promueve y fortalece políticas públicas de cuidado. Políticas que se constituyen a partir del cuidado a quienes cuidan en tanto dimensión ética y reconocimiento al trabajo realizado, reconfigurando los límites de esa capciosa tensión entre el ámbito público y privado en el que está imbricado el cuidado. 

El Trayecto Universitario para el cuidado integral de niños y niñas fue compartido en el último Encuentro Nacional de Fórum Infancias en formato taller y es presentado en este escrito con la intención de seguir construyendo y promoviendo políticas públicas de cuidado.

1 Comité de los Derechos del Niño. OBSERVACIÓN GENERAL Nº 7 (2005) Realización de los derechos del niño en la primera infancia 29. Responsabilidades parentales y públicas en la educación durante la primera infancia.

2 Dichos talleres se implementaron en el marco del Programa Universidad Barrial de la UNRC, y en articulación con el Consejo Social Universitario y el Observatorio de Derechos Humanos de la UNRC, y con la colaboración del equipo de cátedra de Psicología Evolutiva I (Departamento de Cs. la Educación, Facultad de Cs. Humanas) de la UNRC.

3 Impulsado por la Secretaría de Políticas Universitarias, perteneciente al Ministerio de Educación de la Nación.

Autoras del Artículo
Maria Cecilia Vitola Russo

Lic. Maria Cecilia Vitola Russo

Maximiliano Carroinca

Abog. Maximiliano Corroinca

Mariana Bianca Lelli

Lic. Mariana Bianca Lelli

Silvana Pereyra

Lic Silvana Pereyra

Miembros de Forum Infancias Río Cuarto

Bibliografía