En primera personita. El hacer de la ternura.
Lloro, no paro de llorar y no es porque me duela algo. Tampoco por hambre, o por frío o calor.
Estoy en un lugar enorme, desconocido, tan distinto. Nada me toca ni siento cerca; extraño mucho, extraño todo.
Un ruido constante que no para nunca no me deja un instante, nada de lo que tuve está ahora.
Me muevo sin sentido, mis brazos y mis piernas no encuentran quién los detenga.
De pronto algo o alguien me toma, casi no lo siento. Sigo llorando ya sin fuerzas.
Me llevan a un lugar muy blando y me sostienen junto a él. Es entonces cuando vuelvo a un sitio donde me reconozco satisfecho.
Y, como arte de magia, poco a poco comienzo a escuchar un sonido, que es más un ruido como el de un tambor, cada vez más fuerte, TUM TAC y voy dejando de llorar, un poco más rápido que antes, pero el mismo ruido. De a poco más lento TUM … TAC, entonces ya no lloro más.
Es en ese mismo momento que otro sonido suave, con esa voz única que solo yo puedo reconocer y disfrutar, se acopla al ruido del tambor, y un líquido espeso, tibio y dulce toca mis labios.
Y entre el ruido del tambor, ese suave sonido, el líquido en la boca, abro por primera vez mis ojos.
Justo ahí, otro liquido tibio cae sobre mi cara, mis ojos, mi cuerpo. Como amorosa agua de vertiente, gota tras gota.
Quedo inmóvil, ojos abiertos, frunzo el ceño, estiro la boca, suspiro. No me doy cuenta pero la comisura izquierda de mis labios entreabiertos se mueven hacia la izquierda dos o tres veces como si quisieran sonreír y mis ojos parpadeando completan la escena.
Comienzo a sentir que todo lo que necesitaba está aquí ahora conmigo, de nuevo, de vuelta. El cuerpo que me contiene, el sonido suave de esa voz, el líquido espeso, el de la vertiente en gotas amorosas, y el TUM TAC del tambor me llevan a ese lugar de placer. Y con todo eso, cierro los ojos, y siento que he vuelto a mi lugar, a su vientre, como soñando. Siempre con el TUM TAC, Tum Tac, Tum Tac, tum tac tum… tac…………..
Quien lee debe saber que esto es lo que me contó, pidiéndome reserva, un recién nacido muy pequeñito a través de la puerta circular abierta de una incubadora, una noche de vigilia.
Médico Especialista en Pediatría.
Máster en Neonatología.
Presidente de la Sociedad Argentina de Pediatría – Río Cuarto.
Delegado Región Centro Cuyo SAP.
Socio fundador del “Forum Infancias Río Cuarto”.











