Habitar lo escolar: de la soledad al amparo
Agustín, un niño derivado por «lentitud» escolar. Las autoras plantean que detrás del síntoma no hay un déficit individual sino una trama de soledades entrecruzadas: la del niño avergonzado por no llegar a los tiempos exigidos, la de la familia angustiada y culpabilizada, y la de la docente atrapada entre protocolos y planillas que no contemplan tiempos singulares. Las autoras proponen leer esto desde la complejidad y la corresponsabilidad, no la culpa: la escuela como «personaje», un tejido de vínculos donde el desamparo se cura escuchando, y donde intervenir es reconstruir lazo antes que corregir un déficit.. porGraciela Szyber y Mariana Wassner