La potencia de la ternura
En un contexto atravesado por la crueldad, el individualismo y el desamparo de las infancias, la ternura se presenta como una fuerza ética y política capaz de sostener vínculos, alojar el sufrimiento y reconocer la singularidad del otro. Escuchar, cuidar y proteger no son gestos menores, sino prácticas fundamentales para construir confianza y preservar la sensibilidad, el juego y la palabra como condiciones esenciales de la vida subjetiva. por Ariana Lebovic