Parto perinatal, bebe en brazos.

Derechos Adquiridos en Salud Mental y Perinatal. Una contribución psicoanalítica a la Observación del Lactante

¡¡¡ Sí, pero para ella, es la primera vez !!!

Este es el relato de un parto por cesárea realizado por una médica ayudante del cirujano, a la vez, formada en Observación Psicoanalítica de lactantes: «La doctora corta la bolsa y comienza las maniobras para sacar al bebé. Sale la cabecita, luego sale la bebé. La acuesta boca arriba esperando que el cordón deje de latir para cortarlo, mira a la bebé y observa que en sus ojitos hay mucha luz, mira sin entender qué le pasa, la bebé llora, grita. Intento calmarla, le hablo con una voz suave y le digo: -¡Hola bebé, bienvenida a la vida! Deja de llorar, busca la voz, mueve la cabecita, está angustiada, temerosa, confundida, llora y vuelvo a hablarle: -Tranquila bebé, tu mamá está esperándote, ya la conocerás.»

Cesa el llanto, mueve la cabecita, parece aturdida, busca el sonido de la voz, vuelve a llorar, suspira entrecortadamente. La voz la calma y disminuye su angustia de muerte, mi voz la mantiene viva y conectada. La doctora corta el cordón umbilical, la neonatóloga se la lleva, la bebé llora muy fuertemente. Le muestra de lejos la niña a la madre, solo por un segundo. También de lejos muestra a la niña a su madre. Siento que necesito acompañar a esta niña recién nacida. 

La enfermera, las dos médicas residentes y neonatólogas revisan a la bebé que llora en exceso, la enfermera le pone un colirio en los ojos. Me enfado con la forma en que hacen las cosas, no se conectan con ella: ni la miran; la bebé, llorando, busca algo para aferrarse a la vida, alguien que la aloje, mira hacia la luz. La vacunan, la miden, la secan con fuerza, miden la saturación, etc. -Pienso, Dios, ¿cuándo la llevarán a los brazos de su mamá? Me cuestiono, ¿será realmente necesaria tanta intervención? ¿No podían esperar que estuviera un rato con su mamá? La enfermera la agarra con una sola mano, la bebé empieza a llorar desesperadamente y tiembla. Entonces, digo alarmada: ¡¡¡Cuidado!!! La enfermera me mira fijo y me dice: -No te preocupes, yo hago esto todos los días. Inmediatamente le respondo molesta: -Sí, pero para ella, es la primera vez!!!

Salud neonatal parto bebe

La salud neonatal no son solo controles médicos

Reflexionemos sobre esta observación realizada en una maternidad en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, durante el año 2018. Al avisorar esta escena del personal médico y de enfermería con esta bebé recién nacida y sana, deberíamos preguntarnos: -¿Qué lleva a los profesionales a ejercer ese acto de dominio sobre el «cuerpo del otro» que acaba de dar a luz y de esa bebé tan indefensa, comenzando la vida en la Tierra, fuera de la protección y seguridad del vientre materno? ¿Por qué ese grito desesperado, aterrorizado de una bebé no puede ser escuchado y atendido? Es muy importante tener en cuenta que hay un recién nacido que está sufriendo y con sus gritos y el temblor de todo su cuerpecito, expresa todo lo que sufre. ¿Y qué sienten los bebés recién nacidos, separados abruptamente de su madre? Sienten miedo de caer, de desparramarse, de no poder sobrevivir. 

Las sensaciones primarias

Pocas veces se habla de las sensaciones del bebé en todo este proceso del nacimiento. Para comprender al lactante, no solo necesitamos mayor conocimiento, sino también plena empatía con él, basada en el sensible contacto de nuestro psiquismo con el suyo, que es muy frágil y está en construcción. 

Este recorrido que se construye a partir de las primeras vivencias deja marcas y huellas en el cuerpo y en el psiquismo. Una experiencia negativa en el parto arrasa con la vivencia (de placer) del bebé, un vivenciar de estar ligado, en conexión con un todo a la madre, a través de sus latidos. 

Puede ser diferente. Debe ser diferente

Si se respetara en el Área de Partos el Protocolo de contacto piel con piel (CoPaP) del bebé nacido sano y su madre, de inmediato, se pondría en marcha, el proceso de vinculación, en forma grata y tranquilizadora para ambos componentes de la díada madre-hijo.

A la luz de las actuales evidencias, la separación de la madre y su hijo/a, que aún forma parte de los cuidados rutinarios ofrecidos en varias maternidades hospitalarias, debe ser sustituida por la recomendación de facilitar a las madres y sus recién nacidos sanos el contacto «piel con piel» inmediato y sin interrupciones. 

Tras el nacimiento, el bebé necesita descansar sobre el cuerpo de su madre. Más del 70% se prende al pecho en la primera hora de vida y si el contacto piel con piel se prolonga hasta las dos horas, más del 90% de los bebés lo hacen. Los resultados marcan la diferencia. Estamos hablando de derechos…

Desde el Fórum Infancias, llevamos nuestra voz en contra de la medicalización y patologización de las infancias. A través de talleres, conferencias en hospitales y universidades de todo el país, encuentros interdisciplinarios de profesionales, publicaciones en diferentes medios de comunicación, buscamos brindar herramientas útiles para agudizar la «escucha» psicoanalítica de los fenómenos primitivos y desarrollar la capacidad de contención y receptividad, en cualquier profesional que se dedica a las etapas tempranas del desarrollo, desde el nacimiento mismo.

Médica y Obstetra asistiendo a una embarazada.

Las madres y sus bebés tiene derechos a ser escuchados y acompañados desde el origen.

En este breve escrito, nos proponemos continuar la reflexión respecto a los modos en que se reduce a concomitantes biológicos el momento crucial del parto sin atender al sufrimiento psíquico del bebé y porqué no de la madre también. 

La observación del lactante, el estudio naturalista de un niño en desarrollo, hecho por un observador que utiliza explícitamente su propia respuesta emocional dentro del marco de observación, fue la inspiración de la pionera psicoterapeuta de niños, Esther Bick, trabajando dentro del entorno clínico del Servicio Nacional de Salud de la Clínica Tavistock en Londres (1964). Originalmente fue concebida como una experiencia de formación. Ha sido vista, cada vez más, como un instrumento de investigación muy especial, una fuente de conocimiento por derecho propio, distinto, aunque relacionado tanto con el  psicoanálisis clínico como por la investigación académica, por el otro (Rustin, 1989, 1997).

Durante la primera mitad del siglo XX, el predominio del conductismo en psicología no profundizó en la interacción entre la madre y el lactante. Más tarde, durante los años setenta, se realizaron numerosas investigaciones que revelaron la existencia de una especie de coreografía en la interacción entre mamá-bebé que había pasado desapercibida para los métodos no psicoanalíticos. Estos aportes, desde el psicoanálisis, confirman una forma temprana de funcionamiento mental que brinda los medios para generar una vida interior significativa dentro de una trama de relaciones externas y ser la fuente de limitaciones y fragilidades.

Esther Bick escribió sobre La experiencia de la piel en las relaciones de objeto tempranas. Conceptualizó ciertos aspectos transferenciales que indican estancamientos, inhibiciones o distorsiones en los modos más primitivos del funcionamiento psíquico: La necesidad en el estado no integrado infantil de un objeto continente parece generar (en el bebé) una búsqueda frenética por un objeto, una luz, una voz, un olor u otro objeto sensorial, que pueda llamar la atención y, de esta manera, ser vivenciado al menos momentáneamente como un objeto que mantiene unidas a las partes de la personalidad. El objeto (continente) óptimo, prosigue la autora, es «el pezón en la boca juntamente con la madre que sostiene al bebé, que le habla y que tiene un olor familiar». La seguridad del bebé está depositada en esa piel continente, también llamada piel psíquica, que intermedia los intercambios del lactante con el medio ambiente. El bebé tiene una dependencia absoluta hacia su madre y a través de ella, con quien se identifica, inicia las primeras etapas del desarrollo del psiquismo. Es fundamental el papel que ocupa la capacidad de Rêverie de la madre de estar disponible para las proyecciones del bebé. De esta forma, no se enfrenta a la realidad de la separación que es vivenciada por el lactante como la pérdida de partes de su propio cuerpo, lo que provocaría perturbaciones en el desarrollo de la piel psíquica que cumple una función continente.

«A la manera de las posiciones descritas por Melanie Klein, hace lugar para hablar de una posición adhesiva a la cual nosotros regresamos en cada etapa crítica de nuestra vida, donde perdemos nuestra identidad para aferrarnos, para ceñirnos, por oposición a ser sostenidos en el interior de sí mismo. Aferrarnos quiere decir también ser los mismos que los otros, todo debe ser parejo. El acento que pongo ahora, dice ella, describiendo esta fase es hablar verdaderamente a nivel biológico. Es combatir para sobrevivir y el único medio para sobrevivir en este primer nivel es el de ceñirse, de adherirse; esto es por lo mismo que ustedes adquieren identidad (identidad adhesiva) si ustedes adhieren… hay solamente algo a lo que ustedes se aferran, a lo que se ciñen y cuando no pueden, ustedes caen» (citado por M. Haag, 2002). 

Podríamos concluir que el contacto de la piel le permite al bebé producir sentido y al mismo tiempo calmar su ansiedad de aniquilación. El bebé se encuentra al nacer en una experiencia humana anterior a la posición esquizo-paranoide en un estado pre-simbólico y muy frágil; la separación de la madre (el objeto continente) le resulta terrorífica. La “identificación adhesiva” descripta por Bick es un modo defensivo de estar pegado «sobre el objeto, piel contra piel”. Esta defensa (fundamental en los primeros momentos de la vida) ante repetidas frustraciones afectivas o separaciones abruptas y muy prolongadas entre la madre y el bebé es lo que podría generar una ‘segunda piel’ como estrategia defensiva del bebé para sobrevivir sin desintegrarse. Esta alteración muchas veces, se observa en la musculatura de algunos bebés, que se presenta muy rígida como una coraza.

La observación de lactantes ha sido como un trabajo de laboratorio para demostrar la importancia de los cuidados y la función de la atención que la madre da a su bebé en el momento del parto, que ella tiene la tarea de transformar por medio de su capacidad de réverie, en elementos que puedan ser digeridos y metabolizados.

Madre descansando con su bebé después del parto.

Ley de Parto Humanizado

En Argentina, la Ley 25929 fue sancionada en 2004 y finalmente reglamentada en 2015. El parto respetado implica generar un espacio familiar donde la madre y el recién nacido sean los protagonistas y donde el nacimiento se desarrolle de la manera más natural posible. El sistema de Salud Pública en nuestro país sigue sin garantizarlo en muchas maternidades y hospitales. Lamentablemente, la violencia obstétrica se suele manifestar tanto en clínicas públicas como privadas. El trato despersonalizado, la imposición del parto horizontal, la inducción y aceleración del mismo y una serie de intervenciones invasivas sobre el bebé recién nacido se siguen repitiendo a diario. Existe aún mucha resistencia al cambio de paradigma.

Consideramos necesario desarrollar Políticas de Cuidado, trabajando con toda la comunidad en campañas de concientización del parto respetado y humanizado. Desde el derecho a dar y recibir cuidados, como prevención de la Salud Mental de las madres y sus bebés.

Para cambiar el mundo primero hay que cambiar la forma de nacer.

Bibliografía

  • Bick, E. (1964). “Notes on infant observation in psychoanalytic training” International Journal of Psychoanalysis.

  • Bick, E. (1968). “The experience of the skin in early object realtions” International Journal of Psychoanalysis.

  • Bion, Wilfred. (2006). Volviendo a Pensar. (6ta Edición) Ediciones Horme. 

  • Observación de Lactantes. Revista Internacional de Observación de Lactantes y sus Aplicaciones. Fundación Kamala. (2000)

Lic Mirta Iwan
Lic Mirta Iwan

Autora del artículo: Lic. Mirta Iwan

Observadora Psicoanalítica de lactantes. Método Esther Bick. Asociación Psicoanalítica Argentina.
Miembro de la Asoc. Latin. de Observación de Bebés. FEPAL.
Miembro de la Asociación Civil FORUM INFANCIAS.