Trabajar con otras y otros: un entrecruzamiento de saberes, experiencias y trayectorias.

La esperanza engendra vocabularios políticos. La desesperanza lleva a la falta de palabras.

En tiempos en los cuales el modelo capitalista desterritorializa e invisibiliza a los colectivos haciendo énfasis en los cuerpos desligados, los haceres individuales y los logros particulares, la invitación que hacen desde el equipo editor de esta revista, evidencia el valor indeclinable de las construcciones conjuntas como espacios de creación, disputa y resistencia.

Una primera reflexión

Decir entre, entrecruzamiento, entrelazamiento o atravesamiento es mucho más que reconocer que, una reunión o un encuentro entre trabajadoras y trabajadores, es un hecho material y fáctico que se desarrolla en una organización educativa. Nos interesa preguntarnos acerca de los significados de este entre en el contexto anteriormente caracterizado; sabiendo que, cuando algunas de las instituciones fundamentales que regulan la vida social se transgreden o violan, un pensamiento vacilante y sostenido entre colegas puede apuntalar el trabajo que se lleva adelante en las organizaciones educativas.

En primer lugar, entendemos que ese entrecruzamiento supone movimientos ligados a salir de algunos lugares conocidos. Por un lado, implica un tipo de exposición o presencia que invita a correrse del detrás de las propias teorías, marcos referenciales o linajes. Tal como lo señaló Malfé (1995) “el horizonte de referencia continua” no es únicamente, el saber específico, sino aquello de lo que trata la situación de la que formamos parte. Por otro lado, ese movimiento interpela posiciones demandantes desde saberes tácitos y acabados, que quedan a la espera de respuestas que parecen llegar desde otros lugares. Esto supone interrumpir explicaciones habituales, canónicas y compartir, en palabras de Balbi (2013), “la práctica de cierta ignorancia».

En este sentido, los movimientos que estamos sugiriendo, en más de un sentido, hacen foco en lo que Dejours, C. (1992, 2013) Dejours, C. y Gernet, S. (2014) y  Dessors, D. y Guiho-Bailly, M. P. (1998) denominaron estrategias defensivas del oficio. Se trata de respuestas tanto individuales como colectivas, que se construyen y circulan trabajando para intentar acotar los efectos amenazantes de algunas situaciones y así controlar, a través de “la anestesia del pensamiento”, cualquier perturbación en la relación subjetiva con el trabajo. En algunos casos, ese espacio de entrecruzamiento podrá favorecer la construcción de relatos que explican, racionalizan, niegan y reniegan ciertos rasgos de la realidad de los contextos, para alejar cualquier perturbación en la relación de cada una, cada uno y el colectivo con el trabajo. En otros casos, se conmueve la lógica de la certeza, de lo ya sabido y del hacer acabado, agrietando relatos, posiciones y prácticas, sosteniendo las preguntas, ajustando definiciones y abordajes una y otra vez porque, lo situado es, sin lugar a dudas, de lo que se trata.

En segundo lugar, sostenemos que el entre implica un intervalo, de espacios y tiempos, de posiciones, miradas, escuchas y circulación de la palabra. Así, el encuentro entre colegas supone rodeos, merodeos, recorrer y atravesar vacíos, porque el trabajo, por definición, supone saldar una brecha que nunca se cierra del todo entre lo que está prescripto y la realidad (Dejours, 1992). Podríamos decir, que será ese intervalo la evidencia del entrecruzamiento de procesos y lógicas institucionales que combinan decires, prácticas y componentes propios de la organización institucional como son los marcos, las normas, los valores, los recursos, los fines y mandatos, entre otros. Así se configura al decir de Remedi (2008) un campo de afiliaciones, como contexto de acción y trabajo, tejido sobre relaciones interpersonales, laborales, generacionales, profesionales, históricas, subjetivas, colectivas y políticas.

Es decir que entre, entrecruzamiento, entrelazamiento o atravesamiento ya sea, como movimiento o como intervalo, nos acerca a una trama móvil y dinámica, con potencial de analizador, que porta y expresa sentidos, mandatos, prescripciones de: 

    • las organizaciones educativas y sus componentes materiales y simbólicos: los roles, las posiciones y la definición del trabajo, las historias y las culturas institucionales, las regulaciones universales que la política pública genera para el sistema educativo en diálogo con cada caso particular; los recursos, su definición y alcance, etc. 
    • la época y sus significantes; 
    • los territorios como condición y contexto de producción del trabajo educativo.

 

Trabajar con… o cuando el encuentro no es algo obvio

Brignone, Esebagg y Grisales (2023) reconocen que un modelo de trabajo entre disciplinas supone una conversación 

“que es un espacio que se basa en un don: ´el don de la palabra´. En la lógica de los dones se trata de que la palabra circule y que tenga efectos.”(pág. 131)

Recuperando esta idea de conversación, entendemos que trabajar con otras y otros implica un encuentro entre colegas, donde se entrecruzan posiciones, saberes y experiencias, se entrelazan historias y se atraviesan múltiples procesos y lógicas. Se trata de un campo de tensiones en plural donde lo que reúne, separa al mismo tiempo y las diferencias no son el resultado de relaciones de oposición y exclusión, si no de alteridad.

Los propósitos que lo orientan tienen que ver con la promoción del pensamiento colectivo, la definición del campo de intervención y de los objetos de trabajo, discutiendo encuadres y criterios para su definición y abordaje. No es una situación de hecho o mejor dicho, no toda reunión supone un encuentro entre colegas en el sentido que aquí le estamos dando. Tampoco es algo obvio, porque ningún encuentro es resultado del azar o de la costumbre. Hace falta intervenir sobre las condiciones materiales y simbólicas de las organizaciones educativas: el espacio y el tiempo, la definición de las tareas y la distribución de las responsabilidades, la lectura situada de los marcos normativos, el reconocimiento de las historias y tradiciones, los recursos, entre otras, para que se desarrolle.

Quienes allí se encuentran no empiezan de cero porque portan y comparten saberes, experiencias, vivencias, inquietudes, preocupaciones y en más de un caso, lo que funda ese encuentro, tal como lo señala Dejours (2013), es lo que ocurre en la realidad cotidiana que se resiste a las acciones habituales, a las respuestas conocidas y a las expectativas declaradas. Como dirá este autor, el fracaso como rasgo constitutivo del trabajo, se hace presente, y a la vez que provoca desazón y sufrimiento, es lo que promueve el despliegue del trabajo.

Entre escenas: experiencias y prácticas

A partir de acá presentaremos algunos rasgos de las dinámicas del trabajo con otras y otros y entre otras y otros, compartidos por equipos directivos y docentes con equipos de orientación, asesoramiento y acompañamiento institucional en diferentes organizaciones educativas. No se trata de una clasificación de situaciones, ni de caracterizaciones únicas y acabadas. Es posible que en más de un caso algunas experiencias de trabajo atraviesen más de un rasgo, se desplacen de uno a otro o se fijen por momentos en una suerte de reiteración casi obstinada.


  • Cuando encuentro se asocia a encastre

Trabajar con otros y otras se entiende, a veces, como una reunión de colegas donde el guión está pautado de antemano. Desde allí la organización gira en torno al planteo de situaciones, generalmente desde algunos supuestos anteriores, como por ejemplo: que desde un lado se pregunta y desde otro se responde y así sucesivamente; que a propósito de los saberes específicos que se portan, algunos y algunas deben dar determinadas respuestas a otros y otras; que las condiciones institucionales con las que se cuentan en cada caso son responsabilidad de cada uno y cada una; que las políticas públicas, los recursos y los marcos que se disponen son más un telón de fondo que condiciones institucionales que sostienen a los que trabajan de educar en el sistema educativo. 

En más de un caso, la lógica de lo que reúne está ligada a posiciones de certeza, de todo saber, donde abundan los clichés como argumentos y las respuestas tienen más valor que las preguntas.


  • Cuando la extrañeza tiene lugar

Tal como lo señala Garcés (2025) “Nada ni nadie es extraño por sí mismo” en todo caso se trata de una impresión que se construye, se siente o se pone en evidencia porque lo que configura la extrañeza, es un desplazamiento hacia el límite de lo conocido. Múltiples situaciones cotidianas en las aulas, en las escuelas, entre los equipos adquieren este rasgo. En más de un caso, las demandas a determinados roles profesionales está ligada al sentimiento de desconocimiento que aparece ante determinados hechos relacionados con las y los alumnos, familias, colegas cuyas posiciones y comportamientos se salen de lo esperado, de lo conocido, de lo pautado. Ahora bien, al mismo tiempo es lo que aparece como nuevo, como inédito, haciendo vacío en el entendimiento, lo que permite avanzar en la producción de otra inteligibilidad, en la promoción de cambios y en hacer lugar a la coexistencia de saberes, recorridos, lugares institucionales, inquietudes, etc. Reconocemos que esa coexistencia puede ser un modo de nombrar el entre, el entrecruzamiento, el atravesamiento de intercambios reales y simbólicos signados por la singularidad de las experiencias que en el encuentro producen, tal como lo señala Cornu (2007), que lo común sea en común. 


  • Cuando la reunión es mucho más que una “colección de individuos”

Se trata de un encuentro que al modo de una trama dinámica enlaza a unas, unos, otras, otros en su pensar y hacer. Lo que hace colectivo al trabajo no es el cómo se lleva adelante, desde una mirada instrumental, sino las operaciones de análisis, pensamiento, elucidación y problematización en juego donde la interpelación y la interrupción de lo ya sabido y habitual son centrales porque no se trata de sumar, apilar o coleccionar saberes y prácticas sino de entender que esos saberes y prácticas no se pueden pensar si no en un diálogo con otros. 

También, la colectivización supone movimientos y desplazamientos desde cada posición, desde cada tarea, desde cada rol hacia el encuentro con las y los colegas, sin buscar unanimidad o univocidad en lo que se produce, porque el objeto es el trabajo y lo que le pasa a cada uno y cada una trabajando, de manera situada y contextualizada en diferentes grupos y organizaciones. De allí que lo colectivo, lejos de dar cuenta de un modo, técnica o estrategia se define como aquello que despliega la politicidad del trabajo de educar como acción plural y democrática.

 

  • Cuando el encuentro es en sí mismo un acto de invención e imaginación

Al decir invención o imaginación damos lugar a lo inédito, a lo que el trabajo produce como novedad una y otra vez, porque la aplicación o la ejecución a secas, siguiendo a las y los autores citados, no existe.  A partir de allí saldar esa brecha supone crear, inventar, ensayar, una y otra vez. Lo inédito y la creación tienen que ver con ese “hacer a medida” como criterio de abordaje en la atención de particularidades, que los que se encuentran van produciendo, hacia adentro, por decirlo de alguna manera, como movimiento y acción sobre el propio colectivo; y hacia afuera, como movimiento y acción sobre otras y otros. 

Al decir imaginación entendemos con Enriquez (2004) que se trata de “abrir un horizonte de otra realidad posible”, no es un soñar sin fundamento, sino un pensarse en otras relaciones, conjeturar sobre otros espacios y tiempos, proyectar otros haceres. Se trata de un proceso inacabado, aliado al análisis como operación interminable, que se sostiene en concepciones, supuestos, memorias, modos de entender, nombrar e intervenir. Todas acciones que, en términos de Lourau (1975), pueden asociarse a lo que oficia como provocador institucional, que deja entrever lo no visto hasta el momento, que muestra matices, que moviliza hacia lo incierto.

 

Voy a contrapelo de todo lo que se promueve como habilidades para el logro de una vida adaptativa al medio. Ignoro lo que alguien debería hacer, y por lo tanto me abstengo de ejercer la impostura del experto.

A modo de cierre y para seguir pensando

Trabajar con otras y otros, entre otras y otros, produciendo tramas móviles y dinámicas, enlazándose en historias y trayectorias, atravesando universales para entender situadamente, entrecruzando expectativas, intereses, saberes, demandas, es ante todo un acto político que en sí mismo supone inscripción organizacional, institucional, territorial, socio histórica y epocal. Por todo esto, el trabajo entre colegas es una apuesta que provoca un salto epistemológico y disciplinar y, por supuesto, nos implica o, al decir de Ulloa (1995), produce afectación en cada uno, cada una y el colectivo. 

Como dijimos al inicio, en los tiempos que corren, algunos trabajadores y trabajadoras hacen un contrapunto a procesos de institucionalización y a prácticas que tienden a resoluciones individuales provocando disgregación, ocultan sufrimientos personales e institucionales, acallan voces y opacan novedades. Esto es así cuando plantean disputas y resistencias a algunos pensamientos instituidos y procesos de estabilización que tienden a fijar y repetir lo ya sabido, visibilizando tendencias culturales que dejan cautiva la palabra y el deseo. También cuando reconocen que el pensamiento colectivo y el hacer conjunto operan como condiciones institucionales que las y los apuntalan en el trabajo de educar como trabajo político, sosteniendo deberes y derechos, en el marco del bien común.

Bibliografía

  • Balbi, C. Psicoanálisis y Transdisciplina: la intervención en el campo educativo. Revista L´Interrogant Nro. 12. Barcelona: Fundació Nou Barris per a la Salut Mental

  • Berger, J. (2017) Confabulaciones. Buenos Aires: Interzona.

  • Brignoni, S. Esebbag, G. y Grisales, A. (2022). Violencias y desamparos. Una práctica colaborativa entre salud mental y educación. Barcelona: Ned. Ediciones. 

  • Cornu, L. (2007) Lugares y compañías, en Entre Nosotros. Sobre la convivencia Entre generaciones. Barcelona: Fundaci. Viure i Conviure 

  • Dejours, C. (1992). Trabajo y desgaste mental. Una contribución a la Psicopatología del Trabajo. Buenos Aires: Humanitas.

  • Dejours, C.(2013).Trabajo vivo: Trabajo y emancipación. Tomo 2. Buenos Aires: Topía. 

  • Dejours, C. y Gernet, S. (2014). Psicopatología del trabajo.Buenos Aires: Miño y Dávila. 

  • Dessors, D. y Guiho-Bailly, M. P. (1998) Organización del trabajo y salud. De la psicopatología a la psicodinámica del trabajo. Buenos Aires: Lumen. 

  • Dessal, G. (2018) El caso Anne. Buenos Aires: Interzona.

  • Enriquez, E. (2004) La intervención psicosociológica. Cuadernos del Campo Psicosocial Nro 2. Córdoba: Facultad de Psicología UNC

  • Garcés, M. (2025) La pasión de los extraños. Barcelona: Galaxia Gutenberg.

  • Lourau, R. (1975) Análisis institucional. Buenos Aires. Amorrortu. 

  • Malfe, R. (1995) Fantásmata. El vector imaginario de procesos e instituciones sociales. Buenos Aires. Amorrortu editores.

  • Nicastro, S. (2017) Trabajar en la escuela. Análisis de prácticas y de experiencias de formación. Rosario: Homo Sapiens. 

  • Nicastro, S. (2026). Trabajar  en  las  instituciones  educativas.  Una  reflexión  acerca  de  las  condiciones institucionales y sus efectos. pp. 169-180.  En Revista Espacios en Blanco Nº 36, Vol. 1. NEES – UNICEN – TANDIL – ARGENTINA

  • Oury, F. (2020) Lo colectivo. Buenos Aires: Xoroi Ediciones.

  • Remedi, E. (2008) Detrás del murmullo. Vida político académica en la Universidad Autónoma de Zacatecas 1959-1977. Editorial Universidad Autónoma de Zacatecas. Casa Juan Pablos. México.

  • Ulloa, F. (1995). Novela clínica psicoanalítica: Historial de una práctica. Buenos Aires: Paidós

Lic. Sandra Nicastro
Lic. Sandra Nicastro

Licenciada en Ciencias de la Educación con Especialización de posgrado en Análisis Pedagógico Institucional.
Profesora titular cátedras: Análisis Institucional de la escuela, Carrera de Ciencias de la Educación Fac. de Filosofía y Letras-UBA y Aspectos organizacionales y administrativos de la educación argentina, Profesorado en Ciencias Jurídicas, Fac. de Derecho-UBA.
Investigadora del Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Educación, Fac. de Filosofía y Letras UBA.
Coordinadora de la Diplomatura “Análisis institucional de organizaciones educativas y prácticas de formación e intervención”, Secretaría de Extensión de la Fac. de Filosofía y Letras UBA.
Profesora invitada en diferentes posgrados.
Asesora institucional.
Cuenta con numerosas publicaciones en libros y revistas nacionales e internacionales.

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